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sábado, 27 de agosto de 2016

Tarta mousse de galletas



Este mes hemos estado unos días en Luarca, de vacaciones con la familia, así que he podido dedicarle más tiempo a la repostería. Bueno, lo que me ha dejado mi madre, que tampoco se queda corta en ese tema, y desde que desarrollé intolerancia a la lactosa, se dedica a prepararme mis postres preferidos "deslactosados": arroz con leche, frixuelos con crema... Y no falta para desayunar el bizcocho de yogur...¡de soja!

Bien, pues entre todos esos dulces, aún tuve tiempo de preparar esta tarta para la víspera de San Timoteo. Llevaba tiempo queriendo hacer una tarta mousse de galletas, y estando la familia reunida, tenía la excusa perfecta. La nata y la mantequilla que utilicé son sin lactosa, pero podéis ponerla normal en la misma cantidad.
Estaba deliciosa, os puedo asegurar que tuvo un éxito tremendo. Y es de esas tartas frías que podemos dejar hechas el día anterior y despreocuparnos hasta el momento de comerla. Fijaos, eso sí, en la gelatina que uséis. Poned la cantidad necesaria para litro y cuarto de líquido, porque no todas las marcas utilizan el mismo número de hojas por litro. En la que yo uso, son 6 hojas para un litro de líquido.


Base de galletas:

miércoles, 10 de agosto de 2016

Toffee (salsa de caramelo)



Vamos con una receta exprés, una salsa de caramelo o toffee, ideal para cubrir tartas, crepes, helados, o para pecar a cucharadas. Es facilísima de preparar, ya sea en la thermomix, o en un cazo. Si queréis hacer salsa de caramelo salado, añadid una cucharadita de sal a los ingredientes.


Con estas cantidades me salieron dos tarros de toffee, y la nata y la mantequilla que utilicé son la versión sin lactosa de la marca central lechera asturiana, porque llevo una temporada tomando productos sin lactosa, y esta marca es la que encuentro por aquí.


Para la salsa toffee de caramelo:

domingo, 31 de julio de 2016

Tomates y pimientos al horno con provolone y pesto


Ya sé que últimamente tengo el blog un poco abandonado, y desde hoy me he propuesto hacerle un poquito más de caso. Así que regreso con una receta salada (sí, salada,¡increíble!) ideal para solucionar las cenas veraniegas. Y es que es un gustazo lo de poder cenar en la terracita con una copa de vino, aunque precisamente hoy tengamos un día lluvioso en Asturias.


A veces, lo más sencillo es lo mejor, y este plato se pasa de sencillo. Es tan fácil y agradecido, que sólo requiere una fuente para el horno, o la misma bandeja cubierta con un papel de hornear.
Si os queréis ahorrar un paso, el pesto podéis comprarlo hecho, como he hecho yo, si no os apetece triturar la albahaca con ajo y piñones en un mortero. El provolone también lo podéis calentar en el microondas en lugar de en el horno, o sustituírlo por una bola de mozzarella o burrata, y servirlas frías.


Para la ensalada de tomates y pimientos al horno:

martes, 10 de mayo de 2016

Bizcocho de piña invertido


Hola, ¿qué tal? Yo sigo bastante desaparecida del mundo bloguero. Ya os contaba en la entrada anterior que en el nuevo trabajo tengo menos tiempo libre, y que no suelo pasarlo en la cocina. Últimamente voy mucho a lo sencillo, no me paso horas haciendo recetas elaboradas, como las galletas decoradas, los macarons o las layer cake. (¡Y eso que tengo un topper precioso para tartas, aún sin estrenar!)

Así que la receta de hoy es el sencillo y humilde bizcocho de yogur, tuneado con piña. Había que darle salida a una lata de piña, que yo soy más de piña natural, por lo que surgió el bizcocho. Súúúúperrico, y es que a veces, lo sencillo es lo mejor. Lleva dos rodajas de piña en trocitos, mezcladas con la masa, y el resto va en el fondo del molde, previamente caramelizado. Así, al darle la vuelta al bizcocho para desmoldarlo, nos quedará en la parte de arriba la piña caramelizada, y no necesitaremos más decoración.


Bizcocho invertido con piña:

martes, 19 de abril de 2016

Arroz con dulce de leche


¡Hola de nuevo a tod@s! Sé que llevaba tiempo sin pasarme por aquí, pero ya os comenté que desde que me cambié de trabajo tengo menos tiempo libre, mucho menos del que yo quisiera, y el que tengo no me apetece pasarlo dentro de.. ¿casa? A fin de cuentas, esta ni siquiera es mi casa, sólo un piso de alquiler en el que estar hasta que pueda venirse mi otra mitad y hagamos la mudanza definitiva a Asturias.

Pues esta falta de tiempo, unida a la estancia en el hospital de un familiar muy, muy querido, que afortunadamente se fue de alta ayer, después de casi un mes ingresado, hizo que no tuviera la menor gana de sentarme a escribir estas recetas, que llevan como cinco o seis semanas esperando a ver la luz aquí, en el blog. Así que aprovecho hoy, que tengo turno de tarde y hace una mañana tan gris y lluviosa que no apetece salir, para escribirlas y compartirlas con vosotr@s. Y para leeros, amig@s bloggers, que os tengo abandonadit@s...

Esta receta es muy, muy sencilla, y deliciosa. ¿Qué pasa cuando unimos nuestro exquisito arroz con leche asturiano, y además le añadimos dulce de leche, que es mi perdición? Pues un arroz con dulce de leche sublime, claro... Sabed que estoy mirando las fotos con cierta ansia, porque además de todo lo que os he contado, me están estudiando una posible intolerancia a la lactosa, y yo soy una amante convencida de los lácteos...Pero eso, si se confirma,ya es otra historia. Y mientras tanto, os dejo con la  receta:


Arroz con dulce de leche:

viernes, 11 de marzo de 2016

Bundt de leche caliente con cacao



¡Hoy os traigo mi descubrimiento del fin de semana pasado! Un bundt cake de chocolate esponjoso y delicioso, de esos que te comes un trocito, y otro, y otro... ¡Ideal para "mojar"! Está basado en el bizcocho de leche caliente que publicó hace poco Aliter Dulcia y que, cuando lo vi, supe que tenía que hacer, pero en versión chocolateada. Así que le añadí cacao puro (utilicé el Valor de lata para repostería) y reduje la cantidad de azúcar, porque medio kilo me parecía un montón. Yo lo dejé en 260 gramos, que aunque lleva el cacao amargo, son suficientes.

Como os digo, me encantó este bizcocho, y ya estoy pensando en repetirlo en un molde redondo para hacerlo en versión layer cake. Porque, a pesar de ser esponjoso, es firme y me parece muy adecuado para rellenar. Es mejor que lo dejéis enfriar antes de manipularlo, para que asiente la miga, porque caliente es delicado. Está, además, mucho más rico frío; no es como los brownies que me gusta atacar casi recién sacados del horno: necesita el reposo para que se "concentre" el sabor a chocolate.


En las últimas fotos lo veréis cubierto de chocolate con leche, todo un acierto, porque su dulzura complementa el sabor más intenso del bizcocho. Utilicé 80 g de chocolate (marca Lindt) fundido al baño maría.


Para el bundt de leche caliente con cacao:

miércoles, 2 de marzo de 2016

Vasitos "cioccofondente"



Me estoy aficionando a hacer postres en vasitos, y es que son de lo más vistosos y socorridos. Si además, en lugar de en vasito, los presentas en tarritos con tapa, tienes un postre fácil de transportar para comer en el trabajo esos odiados días en los que hay que casi doblar turno.

Estos son mi versión de un postre que probé hace poco con mi amiga Natalia en la Tagliatella, el cioccofondente. Nos lo recomendaron allí y nos gustó mucho, si bien me pareció que tenía un precio excesivo, alrededor de cinco euros. (En serio, ¿qué les pasa a los restaurantes con los postres? Ni que llevasen oro...)

Es realmente fácil y rápido de preparar: se trata de una crema de mascarpone, combinada con chocolate fundido, trocitos de brownie y algo crujiente que allí nos describieron como "las almendritas del brownie". Pues bien, yo aún tenía en casa un trozo del brownie de frambuesas, así que me puse manos a la obra.


Para los vasitos cioccofondente: (salieron seis)